Las Fake News y su efecto desestabilizador

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Mensajes sobre nuevas bandas dedicadas al robo de niños, modus operandi de criminales, extorsión, secuestro y hasta catástrofes naturales son sólo algunos ejemplos de las llamadas “Fake News” o noticias falsas que cada día circulan por las diferentes redes sociales.

En entrevista con Notimex, Magda Rendón García, psicóloga de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo que “las consecuencias pueden ser desde la pérdida de tiempo que usamos en las redes al estar leyendo mensajes basura hasta estas reacciones que tiene la población de estar con pánico, hasta agredir, y los famosos linchamientos”.

Aunque muchos de estos mensajes suelen ser desmentidos, se replican y generan pánico e incluso impactos sociales tan graves como el daño físico y moral.

Rendón García explicó que, en general, “las personas tenemos estas prácticas del rumor, esta idea de generar ciertas reacciones entre la población y como se cubre en el anonimato, es más fácil decir: ´fíjate que escuché que a la hija de fulanito le pasó tal cosa´”.

La académica afirmó que “psicológicamente nos afecta porque se empieza a generar una especie de miedo, enojo, frustración ante lo que se está viviendo alrededor”.

Reconoció que “siempre ha existido, todas las cosas feas que pueden pasar, pero cada vez las oímos más y más veces, entonces nos empieza a generar mucho más odio, miedo, coraje, y eso se enriquece con tanta información negativa y falsa que consumimos”.

Por su parte, el director de Sistemas y Servicios Institucionales de la Dirección General de Cómputo y Tecnologías de Información y Comunicación de la UNAM, José Fabián Romo Zamudio, señaló que hay que hacerse varios planteamientos cuando se recibe un contenido o información.

“¿De dónde viene? ¿por qué esto se origina? ¿quién se beneficia con esto?, ese es el tipo de preguntas que nos debemos hacer todos en el momento de recibir estos mensajes”.

De igual forma, sugirió preguntarse: ¿qué estoy recibiendo? ¿a quién beneficia y a quién perjudica? ¿qué es lo que realmente me quieren decir? ¿quién me lo quiere decir?”.

Para Romo Zamudio, esta dispersión de noticias falsas, de rumores y demás “tiene que ver con la inmediatez de la tecnología, porque está omnipresente, porque podemos acceder a ella en cualquier momento, porque ya es relativamente barato, porque es prácticamente un bien común, pero que a su vez lleva estos riesgos”.

Explicó que “se han detectado algunos casos, hace un par de años, de mensajes generados específicamente para hacer un estudio de impacto del mensaje a nivel global”.

“Era parte de un estudio, no era situación real, pero aparte no era situación grave, era nada más ver qué tan rápido se distribuía un mensaje con cierto contenido y daba la vuelta al planeta. Se detectó que dio la vuelta al planeta en 11 minutos”, refirió.

“Y sí, sin lugar a dudas también hay orígenes con otras intenciones, como causar algún tipo de desestabilización, ya sea en un sector de la población, en un país o a nivel mundial.

“¿Para qué? Para ver también cómo se reacciona o para tratar de incidir sobre otro tipo de decisiones, sobre elecciones, política, sobre rumbos que toman los países, sobre las personas, e incluso sobre patrones de consumo”, señaló.

La psicóloga Magda Rendón planteó que “si te llega un chisme de la vecina, en el ideal es que tú no lo repliques, lo mismo pasa con las Fake News”.

“Es: me llega una información que es demasiado amarillenta, escandalosa, entonces la detienes, la analizas antes de reenviarla, porque el problema es ese, a veces uno lo reenvía diciendo: ´no sé si sea cierto´, pero ya difundiste el rumor”, concluyó.

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