Lula da Silva se declara ante un juez “víctima” de persecución

“Los datos son falsos”, dijo Lula da Silva ante el juez, que prohibió a la prensa fotografiar o filmar al ex mandatario mientras prestaba declaración en la causa

Compartir:

El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se declaró hoy “víctima casi de una masacre” por las causas contra él y, ante el magistrado que lo cuestionaba sobre un presunto delito de obstrucción a la Justicia, dijo que no cometió ninguna irregularidad.

Lula da Silva compareció la mañana de este martes, alrededor de las 10:00 horas locales (13:00 GMT), ante la sede de la justicia federal de Brasilia, donde algunas decenas de simpatizantes acudieron para dar apoyo al exmandatario que planea presentarse a una tercera elección presidencial en 2018.

Ante el juez federal Ricardo Leite, Lula da Silva negó que participara en un plan junto al ex senador brasileño Delcidio de Amaral, miembro del Partido de los Trabajadores (PT) durante años, para comprar el silencio de un exdirectivo de la estatal Petrobras en la Operación Lava Jato.

Amaral asegura que, por orden del exmandatario, ofreció dinero al hijo de Néstor Cerveró –un directivo de Petrobras involucrado en la trama de desvíos desde la estatal petrolera- para que no contara a la Justicia el funcionamiento del esquema de sobornos.

“Los datos son falsos”, dijo Lula da Silva ante el juez, que prohibió a la prensa fotografiar o filmar al ex mandatario mientras prestaba declaración en la causa, que fue abierta en julio pasado.

Lula da Silva, quien gobernó Brasil entre 2003 y 2010 y sigue siendo uno de los políticos más populares del país, está imputado en cinco causas diversas, tres de ellas por su supuesta participación en la trama corrupta revelada por la Operación Lava Jato.

A inicios de mayo deberá comparecer ante el juez Sergio Moro, impulsor de la Operación Lava Jato, la mayor contra la corrupción política en la historia de Brasil, y a quien el PT de Lula da Silva acusa de acometer una persecución judicial contra la izquierda.

A pesar de los escándalos de corrupción que salpican a su partido y que, según los fiscales de la Operación Lava Jato, también le afectan a él y a miembros de su familia, el ex presidente mantiene una gran popularidad en regiones pobres del país como el noreste, una de las áreas que mayor transformación social vivieron con sus programas.

Ello lo coloca como uno de los candidatos más sólidos a la elección presidencial de 2018, según los últimos sondeos, en los que competiría en un eventual segundo turno electoral con la ecologista Marina Silva, quien fue ministra de Medio Ambiente.

El cerco judicial, sin embargo, amenaza con dejarlo fuera de la carrera presidencial para 2018, ya que la ley en Brasil –denominada “Ficha Limpia”- impide que cargos electos ejecutivos sean disputados por condenados en segunda instancia en casos, por ejemplo, de corrupción.

Compartir: