Los cristianos no están exentos de tinieblas, advierte el Papa

Jorge Mario Bergoglio hizo estas reflexiones durante su audiencia pública semanal, que presidió ante más de siete mil personas congregadas en el Aula Pablo VI del Vaticano a causa del gran calor que azota Roma en estos días

Compartir:

El Papa Francisco reconoció hoy que los cristianos “no están exentos de tinieblas”, exteriores e interiores, pero aclaró que ellos están orientados hacia la esperanza, “contaminados de luz”.

Jorge Mario Bergoglio hizo estas reflexiones durante su audiencia pública semanal, que presidió ante más de siete mil personas congregadas en el Aula Pablo VI del Vaticano a causa del gran calor que azota Roma en estos días.

De hecho, al inicio de su mensaje, el pontífice bromeó preguntando a los fieles si habían sufrido las altas temperaturas mientras hacían cola para ingresar al auditorio y remató preguntando: “Se siente el calor, ¿no?”.

Más adelante, hablando en italiano, insistió que ser cristianos significa “ver hacia la luz”, incluso “cuando el mundo está envuelto por la noche y por las tinieblas. Por eso, precisó, antes las iglesias eran construidas mirando al oriente, que es por donde surge el sol en el horizonte.

Insistió que los cristianos “no viven fuera del mundo” pero ellos no creen en la oscuridad sino en la claridad del día, no sucumben a la noche sino que esperan la aurora, no son derrotados por la muerte, anhelan resurgir; no son doblegados por el mal porque confían siempre en las infinitas posibilidades del bien.

“Creemos que cada afecto, cada amistad, cada buen deseo, cada amor, incluso los más débiles y descuidados, un día encontrarán su realización en Dios: esta es la fuerza que nos impulsa a abrazar con entusiasmo nuestra vida de todos los días, esta es nuestra esperanza, vivir en la esperanza es vivir en la luz”, estableció.

Más adelante instó a los fieles a llevar esa luz a quienes están atravesando situaciones de luto, de desesperación, de tinieblas y de odio.

Insistió que esa luz debería verse en los ojos de los cristianos, reflejando una serenidad que no es afectada ni siquiera por los días más complicados, del deseo de volver a comenzar a querer incluso cuando se han experimentado muchas desilusiones.

“En el futuro, cuando se escriba la historia de nuestros días ¿qué se dirá sobre nosotros? ¿Que fuimos capaces de esperanza, o que ocultamos nuestra luz?”, apuntó.

Compartir:
Comentario anónimo
Comentar vía Facebook

is loading comments...