BUENOS AIRES.- Los ex dictadores argentinos Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone fueron condenados a 50 y 15 años de prisión, en forma respectiva, por haber encabezado un plan sistemático de robo de niños en la última dictadura (1976-1983).
Junto con ellos también fueron condenados, a penas de entre cinco y 40 años de cárcel, otros nueve militares y civiles acusados de haberse apropiado de 35 niños nacidos en centros clandestinos de detención y luego entregados en adopciones ilegales.
Entre los bebés robados destaca el caso de Macarena Gelman, la nieta del poeta argentino Juan Gelman, quien fue encontrada hace apenas 12 años después de haber permanecido con otra identidad desde su nacimiento, en 1976.
La condena fue celebrada, dentro y fuera de los tribunales, por miles de miembros de organismos de derechos humanos, principalmente las Abuelas de Plaza de Mayo, la agrupación de mujeres creada en los 70 para buscar a sus nietos nacidos en cautiverio.
El fallo es histórico porque la apropiación de niños era el único delito cometido en la dictadura que no había sido juzgado en este país y porque los represores no habían reconocido que fuera un “plan sistemático”, ya que siempre adujeron que se trató de casos aislados.
Los imputados defendieron su actuación durante el terrorismo de Estado que dejó un saldo de 30 mil muertos.
Incluso, durante su último alegato ante el tribunal, Videla insultó a las mujeres que parieron en los centros clandestinos de detención.
“Todas las parturientas eran militantes activas de las maquinarias del terrorismo y muchas de ellas usaron a sus hijos embrionarios como escudos humanos al momento de ser combatientes”, dijo sin asomo de culpa por haberlas asesinado y robado a sus hijos. (Notimex)
