MOSCÚ.- Varios novelistas y poetas prominentes dirigieron una singular protesta no autorizada, en la que unas 10 mil personas caminaron a lo largo de un céntrico bulevar de la capital rusa.
La reunión es sólo una de varias protestas súbitas que han ocurrido desde que Vladimir Putin juramentó como presidente, en un acto enmarcado por medidas de seguridad sin precedentes.
La policía detuvo a cientos de personas que trataron de acercarse a la comitiva de Putin.
Algunos de los detenidos se quejaron de que fueron abordados “simplemente porque portaban listones blancos”, un símbolo de las protestas en Rusia.
Desde entonces, los activistas han realizado reuniones súbitas en Moscú, reuniéndose en lugares públicos, en los que acamparon y pernoctaron; muchos de ellos han sido detenidos por participar en mítines no autorizados.
Los escritores dirigieron la "caminata" para defender el derecho del pueblo a reunirse en las calles sin requerir permiso del gobierno; ninguno de los caminantes entonó cánticos ni portaba carteles, como fue en eventos anteriores.
El novelista Grigory Chkhartishvili, mejor conocido con el seudónimo literario de Boris Akunin, dijo, antes de la marcha, que él y el resto de los escritores querían ver si la gente puede ser arrestada simplemente "por ponerse listones blancos".
Akunin, claramente, no esperaba el apoyo de 10 mil personas en la caminata cuando a principios de semana describió como "kamikazes" a otros novelistas que participarían en el evento.
Tanto Akunin como la novelista Lyudmila Ulitskaya y el poeta político Dimitry Bykov fueron asediados por aficionados en busca de autógrafos.
La gente realizó la caminata, de aproximadamente 2 kilómetros (1,2 millas), a lo largo de los bulevares de Moscú, partiendo de un monumento al emblemático poeta, del siglo XIX, Alexander Pushkin, hasta el de uno de sus contemporáneos, el dramaturgo Alexander Griboyedov.
Unas 400 personas ya habían sido arrestadas en una protesta no autorizada.
