En mayo pasado, el envío de remesas al país alcanzó una cifra no observada desde octubre de 2008, tendencia que se prevé continúe en junio ante la depreciación del peso frente al dólar, consideró BBVA Research.
En su “Flash Migración México” expuso que el crecimiento del empleo en los hispanos en general, y de los migrantes mexicanos en particular fue determinante en el alza observada en las remesas hacia México.
El Banco de México (Banxico) anunció la víspera que en el quinto mes del año ingresaron a México dos mil 336.2 millones de dólares por concepto de remesas, su máximo nivel desde octubre de 2008; es decir, desde hace casi cuatro años.
De acuerdo con esta área de análisis del Grupo Financiero BBVA Bancomer, dicha cifra significó un incremento anual de 7.8 por ciento en dólares, con lo que las remesas acumulan 20 meses consecutivos con crecimientos anuales en dólares.
De este crecimiento reportado en mayo, detalló, predomina el efecto de un mayor número de transacciones en el envío de remesas que tuvo un aumento anual de 4.0 por ciento, llegando a más de siete millones de operaciones en ese mes. La remesa promedio se ubicó en 329 dólares.
Resaltó que el flujo acumulado en 12 meses de las remesas familiares mantuvo su tendencia creciente y alcanzó los 23 mil 324 millones de dólares, manteniéndose en los niveles del primer trimestre de 2006.
Además, apuntó, el crecimiento anual en pesos que recibieron los hogares receptores de remesas en el mes señalado fue de 25.5 por ciento respecto al mismo mes del año pasado, que en términos reales (descontando la inflación) fue de 20.8 por ciento.
Datos del Bureau of Labor Statistics de Estados Unidos indican que en mayo los hispanos continuaron ganando empleos y alcanzaron un nuevo máximo histórico al llegar a 21.87 millones, con lo que en los primeros cinco meses del año registraron una ganancia de más de 350 mil de empleos.
Por su parte, la coordinadora de Estudios Económicos y Sociales de Banamex Citi, Sonia Machain, consideró que el crecimiento de las remesas en mayo es atribuible, en gran medida, a la recuperación del empleo de los hispanos en Estados Unidos, así como a la depreciación del peso frente al dólar.
Por otra parte, de abril a mayo el peso se depreció 4.5 por ciento frente al dólar y en 17 por ciento respecto a mayo de 2011.
