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Opera banca mexicana sin impactos adversos tras crisis mundial

“A casi cuatro años de la quiebra de Lehman Brothers, que sacudió a los mercados financieros alrededor del mundo, el sistema financiero en México ha mantenido su fortaleza”, manifestó Adolfo Albo Márquez, economista en Jefe de BBVA para México.

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El sistema bancario en México, a tres años y medio del inicio de la crisis financiera internacional, opera con normalidad y sin indicios de haber sufrido algún impacto adverso, destacó BBVA Research.

De acuerdo con su estudio “Situación Banca México”, destacó que a diferencia de los sistemas bancarios de otros países, especialmente de los desarrollados, dicho sector mexicano está listo para adoptar la mayor parte de las disposiciones sobre capital y liquidez de Basilea III.

“A casi cuatro años de la quiebra de Lehman Brothers, que sacudió a los mercados financieros alrededor del mundo, el sistema financiero en México ha mantenido su fortaleza”, manifestó Adolfo Albo Márquez, economista en Jefe de BBVA para México.

Detalló que en países emergentes el efecto de la crisis financiera global originada por excesos en el otorgamiento de crédito en varios países desarrollados se manifestó hasta que ésta endureció las condiciones financieras y económicas globales.

En ciertos países desarrollados, dijo, hubo además una inadecuada medición de riesgos y una supervisión laxa o incompleta, que provocó la proliferación de productos financieros “tóxicos”.

En cambio, en México no hubieron productos financieros “tóxicos” ni problemas en la originación de créditos, además de que los bancos han mantenido un balance equilibrado entre activos y pasivos, y un fondeo basado primordialmente en la captación minorista en moneda local.

En su opinión, la existencia en el país de una supervisión adecuada por parte de la autoridad financiera nacional y de un marco legal propio el cual se ha modificado cuando se ha considerado oportuno, son factores que han contribuido en gran medida a la estabilidad del sistema bancario del país.

Entre las adecuaciones al marco legal que han coadyuvado a esta estabilidad, dijo, está el caso de reducción de los límites de exposición a personas realizada en marzo de 2011 y la migración de un modelo de pérdida incurrida a uno de pérdida esperada para la constitución de reservas crediticias.

Otros aspectos relevantes son el actual nivel de capitalización del sistema bancario y la posibilidad que se adopten sin gran problema las disposiciones de Basilea III, agregó.

Estos factores, junto con el modelo de filiales que ha seguido el país -el cual sujeta a los bancos extranjeros a las disposiciones respecto al capital mínimo, constitución de consejos de administración y operación previstos en la legislación mexicana-, también han sido elementos importantes en la fortaleza del sistema bancario del país.

El especialista comentó que en México los bancos extranjeros solamente pueden operar a través de oficinas de representación o de filiales o subsidiarias autorizadas bajo la figura de banca múltiple.

Precisó que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) es la entidad que otorga o revoca la autorización para operar una oficina de representación o filial de banca múltiple.

Además, dijo, todas las instituciones de banca múltiple (sean bancos locales organizados según Ley General de Sociedades Mercantiles o filiales de bancos extranjeros) quedan sujetas a las disposiciones previstas en la legislación mexicana.

Tales como el que sólo se pueden realizar las operaciones financieras que permite la ley, previstas en los estatutos sociales, aprobadas previamente por la CNBV, y efectuadas conforme de la regulación emitida por las autoridades financieras.

La CNBV determina el capital mínimo suscrito y pagado en función de las operaciones previstas en los estatutos sociales, la infraestructura para su desarrollo, los mercados en que participan y los riesgos que conlleven.

Además de que se encomienda a un director general y Consejo de Administración, el cual debe estar integrado por un mínimo de cinco y un máximo de 15 consejeros propietarios, de los cuales al menos 25 por ciento deberá ser independientes.

Adolfo Albo señaló que otros elementos que limitan el contagio de la situación de los bancos matrices en el extranjero a los bancos en México son: un elevado índice de capitalización muy superior a requerimiento regulatorios mínimo de capital de ocho por ciento y de “alertas tempranas” de 10 por ciento vigentes.

La reducción de los límites a la exposición que pueden tener los bancos que operan en el país con respecto a personas relacionadas; la migración de un modelo de pérdida incurrida a un modelo de pérdida esperada para determinar las reservas crediticias; y el acuerdo de adoptar Basilea III anticipadamente, destacó.

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