Tweety González enfrentó grandes momentos de contraste en Soda Stereo

“Éramos un equipo muy grande, como de 20 personas dando vueltas por todo el continente, y tuvo momentos buenísimos, pero también otros tristes, como cuando se separó”, declaró

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Para el productor argentino Tweety González, quien ha grabado cerca de 160 discos en sus más de 30 años de trayectoria, haber sido el tecladista del extinto grupo Soda Stereo fue uno de los acontecimientos más impresionantes de su vida.

González se integró en 1989 a la agrupación liderada por el fallecido cantante Gustavo Cerati, con la que viajó durante sus giras por toda América Latina y estuvo en ese proyecto hasta 1997, cuando la banda se desintegró.

“Éramos un equipo muy grande, como de 20 personas dando vueltas por todo el continente, y tuvo momentos buenísimos, pero también otros tristes, como cuando se separó”, declaró.

Definió como un honor que lo hayan invitado a tocar en el reencuentro que tuvo la alineación en 2007, que también llegó a presentarse en México.

Indicó que uno de los grandes aprendizajes de haber hecho mancuerna con los intérpretes de “Persiana americana” y “Cuando pase el temblor” fue su organización, pues considera que eran muy profesionales y no se dejaban llevar por malos consejos, pues tenían sus objetivos claros.

“Se ensayaba muchísimo, yo nunca había ensayado tanto como con Soda, los discos eran muy largos. Por ejemplo, cuando hicimos ‘Ahí vamos’, de Cerati, trabajamos nueve meses, seis días por semana, 14 horas por día”.

Por otro lado, dio a conocer que lo invitaron a grabar algunos temas del grupo para el tributo de Soda Stereo en el Cirque du soleil “Sép7imo día”, que ya arrancó funciones en Argentina y visitará diferentes destinos.

“La música se tuvo que adaptar a las necesidades del circo, algunos temas se hicieron más largos; a la gente le encanta, no es un show de rock ni es ir a ver una banda, todo está grabado”, puntualizó quien laboró entre seis y siete melodías para ese espectáculo.

Explicó que su gusto para dedicarse al mundo musical nació desde temprana edad y sus padres siempre lo apoyaron en esa motivación, que después lo llevó por un gusto por la tecnología.

“Soy un melómano, escucho 75 por ciento de música nueva y 25 que no conozco todavía. Casi todos los días salgo en la mañana a hacer mis ejercicios aeróbicos y aprovecho para escuchar”, narró.

Opinó que las plataformas digitales como Spotify constituyen una gran herramienta de difusión, aunque a los artistas le sale caro porque pagan muy poco a los músicos por cada reproducción.

Para que el cantante tenga más ingresos piensa que lo mejor es tocar en vivo y después sincronizar sus piezas con otras artes, como en la televisión, cine o teatro.

“Ya casi no se venden discos, tengo la suerte de seguir grabando a gente que me llama, me encantan las grabaciones, si estoy más de 15 días fuera del estudio me deprimo, soy adicto a este lugar; me gusta lo que hago”, externó.

Un defecto que considera tiene es que le cuesta trabajo escuchar los temas como haría cualquier persona, ya que siempre detecta cuestiones profesionales.

“Sé cómo se hacen los discos, conozco todo tipo de trucos, dónde está corregido (algún arreglo), veo cosas que la gente normal no ve cuando escucha música”, detalló el originario de la ciudad de Buenos Aires.

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