Distinto a la verbena popular del pasado lunes en Garibaldi, el homenaje de cuerpo presente a Chavela Vargas en Bellas Artes, donde fue nombrada como “leyenda” y se le deseó 'Qué te vaya bonito!, fue marcado en un inicio por la solemnidad.
Aun así hubo música, cuando el féretro de ‘La Chamana’ cubierto con su jorongo rojo, llegó al máximo recinto cultural de México, en punto de las 13:00 horas, en el que se escucharon las notas de ‘En el último trago’ acompañadas s por un fuerte aplauso.
Además del pueblo de México, que fue a despedirse de la artista, personalidades el ámbito cultural, artístico y diplomático, estuvieron en el tributo que fue precedido por Consuelo Sáizar titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
Teresa Vicencio directora de Bellas Artes, fue la primera en hablar en el acto protocolario y recordó que Frida Khalo dijo de Vargas que “fue un regalo que el cielo me envía” y la recordó como una de las máximas intérpretes no solo de la canción vernácula, sino de diversos géneros
Destacó el pasado homenaje en vida de la cantante en abril de este año cuando cumplió 93 años, mismo en el que grabó su disco homenaje a Federico García Lorca. Ahí se encontraron la poesía y el canto, de España y México.
Por su parte, su biógrafa María Cortina evocó el carácter indómito de la artista. Aclaró que Vargas se despidió de sus amigos españoles, pero quiso morirse en México “porque le dio la gana”, frase que sirvió para describir su espíritu libre.
“Yo voy a hablar de Chavela Vargas la mujer independiente y creativa aún sentada en su silla de ruedas. Ni un solo día dejó de pensar en su próximo proyecto…la gente me decía ya detenla, ya tiene ochenta, noventa, pero siempre tenía algo en su mente.
“Siguió grabando porque le dio la gana. Siguió cantando porque le dio la gana y recibiendo a los jóvenes e hizo el homenaje a Lorca porque le dio la gana y lo presentó en Madrid y se despidió de sus amigos españoles porque le dio la gana.
“Mucha gente pensó que como se había puesto mal se iba a morir allá, pero se vino a morir aquí entre sus mexicanos, en su país porque le dio la gana y lo logró. De camino España en el avión me dijo que tenía una idea nueva.
“De la llorona quería hacer un personaje, una obra de teatro y estaba pensando en montarla y me decía: ‘que tal si la hacemos con chelo… La vi crear tantas cosas que pensé que nunca se iba a morir”.
En su oportunidad Consuelo Sáizar exaltó de Chavela su “canto que desgarraba” y que interpretó piezas que volvió únicas y que contribuyó junto con Lucha Reyes, Lola Beltran y Lucha Villa a abrir un espacio a la voz bravía de las mujeres.
Hizo mención del retiro artístico que vivió la cantante y después de cómo su carrera despuntó gracias a sus participaciones en las películas de Pedro Almódovar, Alejandro González Iñárritu y July Taymor.
Destacó que el sobrenombre de ‘La Chamana' se debió a su trabajo en la película de Werner Herzog ‘El Cristo de piedra’ filmada en 1991 y más tarde enumeró los reconocimientos de Chavela Vargas como ‘El Grammy latino', entre muchos más.
La funcionaria recordó algunas de sus últimas citas: “Me voy a divertir mucho en mi velorio” y agregó que: “Su voz se moldeó con el tiempo, se volvía más profunda y entrañable, reinventó las canciones rancheras de México…y desde hoy su nombre ya es leyenda.
“Vivió con insolente libertad sus pasiones. Mostró varios caminos, para sus deseos que en el siglo pasado no se atrevían a decir su nombre…¡Que te vaya bonito Chavela!”, concluyó Sáizar.
Posteriormente las cantantes Eugenia León, Lila Downs y Tania Libertad interpretaron temas del repertorio de la homenajeada con el mariachi Gallo de México, mientras la gente que hizo una larga fila, pasó al recinto a darle el último adiós a Vargas.
