Capital político
Autor: Carlos Gelista
Mañana es la votación para que el PAN elija a su candidato a la primera magistratura del país
Mañana es la votación para que el PAN elija a su candidato presidencial. Como lo habíamos comentado la semana pasada, para que alguien resulte electo se requiere que obtenga más del 50% de los votos emitidos o, bien, que el primer lugar resulte con más del 37% de los votos y que la diferencia con el segundo lugar sea mayor a 5 puntos porcentuales.
De acuerdo con las encuestas publicadas, eso puede suceder. Sin embargo, no se debe perder de vista que las encuestas pueden no reflejar, necesariamente, las preferencias de los votantes de mañana. Aunque Cordero lo dice como una estrategia de campaña para tratar de infundir ánimo entre sus seguidores, no carece de razón cuando explica que una cosa muy distinta son las mediciones que se hacen a población abierta que el ánimo de los militantes del PAN, y que aún las encuestas que se han realizado entre puros militantes panistas pueden tener un alto margen de error, dado que es muy complicado –casi imposible— conformar una muestra representativa de un universo tan heterogéneo.
Sea lo que sea, el equipo de Josefina está seguro de que se llevará la elección desde mañana y que no habrá necesidad de una segunda ronda el 19 de este mes. Por su parte, a eso es, precisamente, a lo que le apuestan los creelistas. Sabedores de que no están en el primer lugar, su tirada es a pasar en segundo sitio a la siguiente ronda, donde esperarían -estando Josefina a la cabeza- poder aprovechar la polarización entre los corderistas y los “josefinos” (así les dicen), que llevaría a los primeros a no votar por la precandidata.
Cordero espera dar la sorpresa. Dice estar seguro de tener la suficiente estructura como para obtener los más de 200,000 votos que estiman necesarios para salir a la cabeza (calculan que podrán votar algo más de medio millón, del total de 1.8 millones con posibilidad de hacerlo). Ello les aseguraría pasar a la siguiente ronda o, según sus cálculos más optimistas, dar el campanazo ganando desde mañana (aunque en cuanto a credibilidad en la opinión pública esto último pudiera resultarles desventajoso, dado que habría muchas dudas por la creencia generalizada de que la vencedora tienen que ser Josefina).
Por la misma tensión que se ha dado en los últimos días, provocando, incluso, varias denuncias por parte del equipo de Vázquez Mota, el escenario de un conflicto poselectoral no es remoto. Sin embargo, si bien hay una comisión electoral que se podría encargar de resolver las quejas e impugnaciones que se presenten, el partido no está preparado ni logística ni anímicamente para que esto suceda.
Ahora, sólo queda esperar a que no suceda así y que el proceso panista sea realmente democrático, lo que le daría un plus frente a sus oponentes.
cgelista@hotmail.com
* Ex presidente del PAN-DF
Opinión